
Foto de archivo del logo de Netflix. EFE/CHRISTIAN MONTERROSA
El fiscal general de Texas, Ken Paxton, presentó una demanda contra Netflix, acusando a la plataforma de “espiar” a ciudadanos tejanos y recolectar datos privados sin el consentimiento de usuarios, afectando incluso a menores de edad.
La acción legal, interpuesta ante un tribunal del condado de Collin, sostiene que la empresa engañó a los consumidores al explotar su información personal para generar ingresos multimillonarios.
Según el documento judicial de 59 páginas, Netflix construyó un programa de vigilancia conductual a gran escala. La demanda alega que: La plataforma registra hábitos de visualización, preferencias, dispositivos utilizados, redes domésticas y otros comportamientos sensibles tanto en perfiles de adultos como de niños.
Paxton afirma que Netflix se promocionó originalmente como una alternativa a las grandes tecnológicas (Big Tech), libre de anuncios y apta para niños, para luego cambiar sus condiciones y transformar datos de las familias en inteligencia comercial lucrativa para el sector publicitario.
Ante dichas declaraciones, un portavoz de la compañía rechazó categóricamente las acusaciones, calificándolas de infundadas y basadas en información distorsionada. La empresa defendió además sus controles parentales, describiéndolos como líderes en el sector, y manifestó su disposición para aclarar sus prácticas de transparencia ante los tribunales.



