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Una nueva cepa de COVID denominada KP.3, está generando un incremento en los casos de todo el país. Esta variante procede de JN.1, la cual fue predominante el pasado invierno.
Es importante señalar que, aunque el aumento de casos en Texas es moderado, los profesionales médicos locales instan a las personas a hacerse pruebas si presentan síntomas.
Afortunadamente los médicos informaron que la cepa no provoca síntomas graves. Los síntomas suelen ser dolores de cabeza y problemas respiratorios similares a los de las alergias.
“Las personas que han tenido síntomas más leves pueden transmitir el virus a otras, en particular a las personas con sistemas inmunitarios débiles que, aunque hayan tenido una infección previa o aunque hayan sido vacunadas, no pueden responder muy bien a la vacuna, como las personas que toman ciertos tipos de medicamentos inmunosupresores, las personas que han recibido trasplantes de órganos, las personas sometidas a quimioterapia intensiva, son de alto riesgo y entonces podrían tener una enfermedad más grave”, dijo la Dra. Ashley Drews.
Según el tablero de control de aguas residuales de la ciudad de Houston, la carga viral detectada ha aumentado un 220% en comparación con la línea de base tomada en julio de 2020.
Con información de KHOU11 / Traducción: EVH…



