
Las autoridades federales y estatales confirmaron un segundo caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) en Texas, esta vez en un ternero de un mes de edad en el condado Zavala, a aproximadamente 5.6 millas del primer caso detectado en la región.
El primer contagio se había reportado en una becerra de tres semanas, lo que llevó al gobernador Greg Abbott a emitir una declaración estatal de desastre para agilizar los recursos de control y erradicación. El gusano barrenador es considerado una de las plagas más devastadoras para el ganado y la fauna silvestre, ya que sus larvas se entierran y se alimentan exclusivamente de tejido vivo de animales de sangre caliente, causando heridas graves, pérdidas económicas masivas y la muerte si no se trata a tiempo. Aunque es raro, también puede infectar a humanos.
Ante la nueva detección, el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) desplegó en el lugar un equipo de respuesta de emergencia (APHIS) y remolques móviles. Como parte de la estrategia de erradicación, se están liberando **dos millones de moscas estériles por vía aérea y cuatro millones por vía terrestre cada semana. Cuando las moscas silvestres se aparean con las estériles, no producen descendencia, lo que eventualmente colapsa la población de la plaga.
Además, el USDA y la Comisión de Salud Animal de Texas (TAHC) establecieron una zona infestada de 12 millas alrededor del sitio en el condado Zavala, con estrictas cuarentenas y controles de movimiento de animales vivos. Las autoridades reiteraron que la detección oportuna y la notificación inmediata son clave para contener la propagación de este parásito, que representa una grave amenaza para la industria ganadera del estado.
Se exhorta a los productores y al público a inspeccionar regularmente a los animales, especialmente heridas abiertas o zonas húmedas, y a reportar cualquier sospecha a los funcionarios de salud animal.



