
Los dragones azules han vuelto a Texas para el spring break y aunque su apariencia azul eléctrico puede parecer inofensiva, especialistas advierten que estas criaturas son extremadamente peligrosas y no deben ser tocadas.
Estas babosas marinas suelen vivir en mar abierto, pero fuertes vientos provenientes del Golfo pueden empujar comunidades enteras hacia la costa. Se alimentan de organismos venenosos como la carabela portuguesa, lo que le permite almacenar y concentrar las células de sus presas. Esto puede provocar picaduras muy dolorosas si alguien toca al dragón azul, incluso cuando este ya está en la arena, advirtieron los expertos.
Investigadores del Harte Research Institute for Gulf of Mexico Studies, de la Universidad de Texas A&M, han señalado que varios ejemplares de dragones azules fueron encontrados varados en las playas de Texas. Además, los investigadores señalaron que estos animales generalmente aparecen junto a otras especies flotantes del océano, como carabelas portuguesas y caracoles marinos púrpura, en un fenómeno conocido como “Blue Wave” o “ola azul”. Aunque miden entre 1 y 3 centímetros, su capacidad defensiva es sorprendentemente fuerte, con picaduras que pueden ser tan intensas o incluso más que las de la carabela portuguesa.



