
Este pasado martes la policía local de la ciudad de Chester, en el noroeste de Inglaterra, fue detenida como sospechosa de haber asesinado a ocho bebés y la tentativa de asesinato de otros seis.
Las autoridades no han especificado que cargo ocupaba la mujer en la institución médica. El arresto se produjo tras investigación en el hospital público por la muerte de 17 bebés y en Mayo de 2017 se había alertado a las autoridades por la alta tasa de mortalidad neonatal.
Paul Hughes, detective a cargo de la investigación, declaró que la “compleja” investigación “continúa en marcha” y que su equipo tiene que asegurarse de “hacer todo lo posible” para establecer “en detalle” qué llevó a los fallecimientos.
Por su parte, el director del hospital, Ian Harvey, comentó: “Pedir a la Policía que investigara sobre esto no fue algo que hiciéramos a la ligera, pero teníamos que hacer todo lo que pudiéramos para entender lo ocurrido y dar las respuestas que desesperadamente necesitan las familias”.



