
Un total de 813 bomberos han trabajaron a lo largo del domingo con el fiel objetivo de controlar las llamas que amenazan, entre otras, a las localidades de Purgatory, Cascade Village y Mill Creeck, de acuerdo con un comunicado divulgado por las autoridades del condado de La Plata, ubicado a unos 530 kilómetro al sudoeste de Denver, capital de Colorado.
Más allá de las llamas, las autoridades de Colorado ordenaron a la población a abandonar la zona ante el eminente peligro de intoxicación que representaban el abundante humo causado por el incendio.
Por el momento se desconoce qué causo el incendio que, debido a la presencia de fuertes vientos en la zona, se ha propagado de sobremanera desde que se inició el pasado 1 de junio, en la reserva nacional de San Juan.
El año pasado las llamas asolaron cerca de cuatro millones de hectáreas a lo largo de Estados Unidos, en lo que supuso uno de los peores datos registros en la historia del país, según fuentes oficiales.
Iveth Villalobos / EV Houston Newspaper / EFE / Foto: AP



