
Fotografía de archivo del presidente de EE.UU., Donald Trump. EFE/EPA/Aaron Schwartz / POOL
(EFE).- El Tribunal Supremo de Estado Unidos falló este lunes a favor de que el presidente estadounidense pueda destituir a funcionarios de las agencias gubernamentales pero eximió, en un segundo dictamen, a la Reserva Federal (Fed) en otro caso judicial similar de despedido.
La decisión modifica la jurisprudencia del Supremo y refuerza el poder del mandatario para despedir a responsables de agencias independientes lo que, para sus detractores, abre la puerta a la injerencia de la Casa Blanca en la composición de estos organismos colegiados.
El alto tribunal permitió la destitución de Rebecca Slaughter, una funcionaria de la Comisión Federal de Comercio, cesada por Donald Trump al no estar alineada con las prioridades de su Administración; al tiempo que permitió la permanencia de la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, hasta completar un litigio pendiente en tribunales, al determinar la “independencia” del banco central.
“La radical decisión de hoy destruye la independencia de agencias federales cruciales y debilita su capacidad para proteger la salud, la seguridad y el bienestar económico de los estadounidenses”, valoró el Centro para el Progreso Estadounidense (CAP, por sus siglas en inglés) en un comunicado.
Nueva jurisprudencia
El fallo del llamado caso ‘Trump v. Slaughter’ modifica las protecciones que impedían a los presidentes destituir libremente a funcionarios de este tipo de organismos y deja sin efecto un precedente establecido en 1935, que limitaba el poder presidencial sobre las agencias independientes creadas por el Congreso.
“Este fallo, que revoca casi un siglo de jurisprudencia consolidada, permite al presidente ejercer una presión política indebida sobre agencias gubernamentales que el Congreso diseñó para protegerlas de dicha coerción”, describió el CAP.
Trump destituyó a Slaughter en marzo de 2025, ante lo que la funcionaria presentó una demanda amparada en un precedente de 1935 (‘Humphrey’s Executor v. United States’) que establecía que los presidentes no pueden despedir a comisionados salvo por razones especificadas por el Congreso, como negligencia en el cumplimiento del deber, ineficiencia o mala conducta.
Trump adujo en la carta de despido que permitir a Slaughter su permanencia en la Comisión de Comercio sería “incompatible con las prioridades” de su administración.
El Supremo considera que, aunque el Senado confirma a aquellas personas con las que el presidente quiere trabajar, los subordinados están sujetos a ser destituidos por este.
La Reserva Federal, independiente
En otro dictamen, emitido hoy, el Supremo rechazó la destitución de la gobernadora de la Reserva Federal Lisa Cook, despedida el pasado mes de agosto por el presidente Trump, que alegó su implicación en un supuesto fraude hipotecario.
La corte permitió que Cook se mantenga en el cargo hasta que se dirima un litigio pendiente en una corte inferior contra su despido, el primero en los 111 años de historia de la Reserva Federal (Fed) de un gobernador.
Cook consideró que el fallo reafirma el “principio fundacional” de que la Reserva Federal “debe tomar todas sus decisiones políticas basándose en la evidencia y el juicio independiente, libre de injerencias políticas”.
Para el presidente de Estados Unidos la decisión se basa estrictamente en “cuestiones de procedimiento”.
El presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, argumentó en el escrito que validar la decisión de despedido de Trump “transformaría en la práctica la protección de la Reserva Federal contra destituciones arbitrarias”.
Los despidos de estas agencias exigen “una causa justificada” que, en este caso, haría de la destitución “un salto interpretativo incompatible con la ley promulgada por el Congreso y con la tradición de nuestra nación de contar con una banca central protegida de la interferencia política”, indicó el fallo.



