
El gobernador de Florida, Rick Scott, declaró el sábado estado de emergencia y los 67 condados fueron notificados para prepararse con suficiente tiempo y recursos para la llegada de la tormenta, indicó en una declaración.
Alberto, es la primera tormenta con nombre en el Atlántico, y se podría intensificar y provocar vientos de hasta 85 kilómetros por hora, dejando caer hasta 30 centímetros de lluvia y afectando un área desde Misisipi hasta el oeste de Georgia.
Después de eso, llevará fuerte vientos y lluvias mientras avance por el valle de Tennessee el martes y el miércoles. La tormenta llega durante el fin de semana del Día de los Caídos y se espera que afecte el transporte este lunes cuando muchas personas regresan del feriado.
Tornados aislados son posibles en la península central y norte de la Florida el domingo por la noche, dijo el CNH, y también pronosticó que Alberto generará olas de unos 60-120 centímetros a las áreas bajas.
Alberto viene después de una serie de huracanes mortales que golpearon a Estados Unidos y el Caribe el año pasado, causando cientos de miles de millones de dólares en daños, apagones masivos y devastación en cientos de miles de estructuras en Texas, Florida y Puerto Rico.
El condado de Franklin, Florida, emitió una evacuación obligatoria para sus islas en el Golfo de México que afecta a unas 4.200 viviendas, mientras que el condado de Taylor, al este, tiene una orden de evacuación voluntaria para sus áreas costeras.
La trayectoria proyectada de la tormenta se ha desplazado hacia el este desde el viernes, disminuyendo su amenaza a las áreas activas de producción de crudo en el Golfo de México. Las petroleras Royal Dutch Shell plc y Exxon Mobil evacuaron parte de su personal desde instalaciones costa afuera del Golfo de México.
Iveth Villalobos / EV Houston Newspaper / Reuters / Foto: AFP



