
Foto: Pixabay
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, confirmó que actualmente se está estudiando un proyecto de decreto ejecutivo que obligaría a los bancos a recabar información sobre la ciudadanía de sus clientes.
Según el funcionario, la medida busca reforzar la transparencia y supervisión de quiénes participan en el sistema financiero nacional, en consonancia con la normativa de otros países para prevenir actividades ilícitas.
De aplicarse, la medida obligaría a las instituciones financieras a solicitar documentos adicionales que acrediten la situación legal de los usuarios. Se planteó que los documentos de identificación estándar, como el REAL ID, no serían suficientes porque no certifican la ciudadanía, lo que podría llevar a exigir pasaportes para realizar transacciones bancarias básicas.
La propuesta cuenta con el respaldo de legisladores republicanos, quienes argumentan que el acceso a servicios financieros debería ser un privilegio reservado a quienes cumplen con las leyes de inmigración. Senadores como Tom Cotton han instado al Tesoro a revisar la normativa actual para limitar la integración económica de las personas indocumentadas en el país.
Es importante señalar que a pesar de las declaraciones de Bessent, la Casa Blanca desestimó estas informaciones calificándolas de “especulaciones infundadas” y aclaró que la medida aún no se ha anunciado oficialmente. Por ahora, la iniciativa sigue en fase de estudio mientras la administración evalúa cómo equilibrar la reducción del riesgo financiero con la accesibilidad.



