
Foto: Pixabay / Referencial
El alcalde de Houston, John Whitmire, junto al jefe de policía, Noe Díaz, anunciaron que el Departamento de Policía de Houston (HPD) exigirá la presencia de un supervisor en el lugar de los hechos para cualquier detención relacionada con una orden administrativa de inmigración.
De acuerdo con la nueva directiva, cuando un oficial reciba una orden de detención administrativa por motivos de inmigración, se deberá convocar a un sargento al lugar para evaluar las circunstancias y verificar la validez de la orden. Las autoridades federales de inmigración tendrán un plazo de 30 minutos para responder. Si no se presentan dentro de ese tiempo, la persona será liberada. Además, los agentes no transportarán a nadie basándose solo en una orden de detención administrativa de inmigración.
Esta decisión se produce tras denuncias sobre el comportamiento irregular de al menos dos agentes que actuaron al margen de las políticas establecidas por el departamento. Whitmire enfatizó en repetidas ocasiones que los agentes del HPD no son agentes de inmigración y no deben desempeñar esa función.
Díaz dijo que la directiva está diseñada para garantizar tanto la coherencia como la decencia en el trato a las personas. También rechazó cualquier sugerencia de que el departamento sea indiferente al aspecto humano de la aplicación de las leyes de inmigración, señalando que el tema es personal para él.
Con información de KHOU11 / Traducción: EVH…



