
Foto: John Whitmire / Facebook
El alcalde de Houston, John Whitmire, ha encendido cuestiona actualmente los métodos de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Sus comentarios coinciden con el reciente fallecimiento de Lorenzo Salgado Araujo, trabajador de construcción de 52 años que falleció el pasado 7 de julio durante un operativo de ICE en el vecindario de Magnolia Park.
En una entrevista con Telemundo Houston, Whitmire exigió reformas urgentes, profundizando ciertos pilares que considera urgentes para resolver esta crisis y evitar futuras tragedias.
La propuesta más contundente del alcalde es el establecimiento de una pausa temporal de 90 días en determinadas operaciones de ICE en la ciudad, con el fin de que la agencia federal revise a fondo sus protocolos.
Para Whitmire, los agentes federales no cuentan con el entrenamiento adecuado y el enfoque de ICE es más confrontativo en comparación al de la policía local.
Como condición indispensable para reanudar cualquier operativo de este tipo, Whitmire también exigió que todos los agentes de ICE porten cámaras corporales de manera obligatoria.
Para el alcalde, el uso de estos dispositivos es una herramienta de transparencia básica que permitiría esclarecer de inmediato incidentes trágicos como el de Magnolia Park, ofreciendo certezas tanto a los familiares de las víctimas como a la opinión pública.
La alcaldía de Houston colaboró activamente para garantizar una investigación imparcial sobre el tiroteo. Las autoridades locales ya entregaron pruebas clave a la fiscalía del distrito, tales como:
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Grabaciones de la llamada al 911.
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Videos captados por un autobús metropolitano que transitaba por la zona en el momento del incidente.
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Solicitudes de acceso a las cámaras de seguridad del sistema Metro y de una biblioteca cercana.
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La inspección forense del vehículo involucrado, realizada bajo una orden de cateo ejecutada por el FBI.
Sin embargo, el alcalde denunció que la evidencia más crucial sigue bajo el control del gobierno federal. Según el alcalde, tanto ICE como el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se han guardado detalles fundamentales, como el objetivo real del operativo y la identidad de los ocupantes de la camioneta.
Por último, Whitmire advirtió que la ciudad no dudará en recurrir a los tribunales federales si la administración de Washington se niega a cooperar.



