
Agentes de Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) son vistos en el aeropuerto John F. Kennedy en Nueva York (EE.UU.). EFE/EPA/OLGA FEDOROVA
Tras semanas de caos operativo, la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) comenzó a pagar este lunes los salarios atrasados a sus agentes para apaciguar la crisis en los aeropuertos de Estados Unidos.
La medida de pago fue ordenada por el presidente Donald Trump mediante una resolución ejecutiva, tras rechazar propuestas bipartidistas del Congreso. La parálisis financiera del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se mantiene ante la falta de acuerdo entre republicanos y demócratas.
Recordemos que la falta de pagos, procedente de un cierre parcial del gobierno que ya suma 44 días, provocó ausentismos masivos superiores al 40% y la renuncia de unos 500 efectivos. Aunque la situación en puntos críticos como Atlanta y Houston mostró mejoras inmediatas, otros aeropuertos como LaGuardia aún registraron esperas de más de dos horas.
Ante la falta de personal de la TSA, el gobierno desplegó agentes de ICE en varias terminales para reforzar la seguridad. Según el “zar” de la frontera, Tom Homan, la permanencia de estos oficiales federales en los aeropuertos es aún incierta y dependerá de la rapidez con la que los empleados de la TSA se reincorporen plenamente a sus puestos. Esta situación ocurre en medio de la ajetreada temporada de vacaciones de primavera, lo que aumenta la presión sobre el sistema de transporte aéreo.



