
Fotografía de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el aeropuerto John F. Kennedy en Nueva York (EE.UU.). EFE/EPA/OLGA FEDOROVA
El zar de la frontera de Estados Unidos, Tom Homan, advirtió que la retirada de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de los aeropuertos no será inmediata ni automática tras el pago de salarios atrasados a la TSA.
Según destacó Homan en entrevistas recientes, la permanencia de ICE dependerá de que las terminales recuperen su capacidad operativa al 100%. Esta medida busca cubrir brechas de seguridad en tareas como la verificación de identidades y vigilancia, mientras se evalúa cuántos empleados de la TSA regresarán efectivamente a sus puestos tras semanas de impagos.
Recordemos que hay aproximadamente 500 agentes de la TSA que han renunciado y miles más se ausentaron durante el cierre parcial del gobierno más largo en la historia de Estados Unidos. Dado que la capacitación de nuevos oficiales de seguridad requiere entre cuatro y seis meses, el gobierno teme que el flujo de pasajeros no se normalice rápidamente. Y aunque el presidente Trump ordenó pagar a los funcionarios para aliviar las filas de varias horas, la operatividad total sigue en riesgo por la pérdida definitiva de talento humano durante el conflicto.
En el ámbito político, el panorama sigue bloqueado en el Capitolio sin una vía clara para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Mientras la Cámara de Representantes y el Senado no logran consensuar un proyecto de ley debido a las disputas sobre los fondos para control migratorio y deportaciones, el cierre del DHS ha superado todos los récords de duración.



