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Tras las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial, se anunció la normalización de las relaciones con la administración de Delcy Rodríguez. Este giro diplomático marca el fin del aislamiento financiero que enfrentaba Caracas desde 2019, permitiendo al país reingresar al sistema de Bretton Woods y restablecer vínculos directos con los principales organismos multilaterales de crédito.
Como consecuencia inmediata, el FMI confirmó que Venezuela recuperará el acceso a sus Derechos Especiales de Giro (DEG), activos de reserva que ascienden a aproximadamente 4.900 millones de dólares. Estos fondos, que pueden intercambiarse por divisas internacionales, brindarán al país liquidez crucial para gestionar operaciones financieras globales y fortalecer su posición económica tras años de restricciones.
Cabe destacar que con el levantamiento de estas sanciones, Venezuela podrá acceder nuevamente a dólares y a los flujos de capital esenciales para el financiamiento de deuda y la gestión de ingresos petroleros.



