
Foto de archivo del presidente de EE.UU., Donald Trump. EFE/BONNIE CASH / POOL
El Tribunal de Apelaciones del Circuito de D.C. frenó una de las medidas migratorias más drásticas del inicio del segundo mandato de Donald Trump. El fallo determina que el Ejecutivo no tiene la facultad legal para impedir que los inmigrantes que ya se encuentran en territorio estadounidense soliciten asilo.
Según la decisión judicial, redactada por el juez Justin Walker, el tribunal subrayó que el gobierno no puede deportar a extranjeros a países donde su vida corra peligro por persecución. Se invalidaron las directrices que buscaban privar a los migrantes de los procesos legales establecidos por ley para protegerse de la expulsión.
De igual manera, el fallo aclaró que esta protección aplica específicamente para aquellos inmigrantes que ya están dentro de los Estados Unidos.
“El Ejecutivo no puede deportar a extranjeros a países donde serán perseguidos, y la proclamación y las directrices no pueden privarlos de los procedimientos obligatorios que los protegen contra esa deportación”, aseguró el juez Justin Walker.



