
Captura de un video difundido en la cuenta en X @RapidResponse47 de la Casa Blanca en la que aparece el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una rueda de prensa en el avión presidencial Air Force One, de regreso a Washington, tras su participación en la cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía). EFE/@RapidResponse47
(EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que España “se redimió por completo” después de que el Gobierno del país ibérico accediera a una “importante solicitud de pago” a la OTAN, un gesto que el republicano elogió, luego de haber criticado fuertemente a la nación europea durante la cumbre de la Alianza Atlántica en Ankara (Turquía).
Trump hizo esas declaraciones a bordo del Air Force One, durante el vuelo de regreso a Washington desde Ankara, al referirse a la decisión de España de acceder a una “importante” solicitud de pago en el marco de la OTAN, sin ofrecer más detalles sobre el acuerdo.
“Debo decir que tuve problemas con España, y aún los tengo, pero hoy España se redimió por completo. España fue muy generosa hoy… accedieron a una solicitud de pago importante, y si no lo hubieran hecho, ni siquiera les habríamos hablado”, afirmó el mandatario.
Previamente, el jefe de Estado norteamericano había insistido en que España “se portó muy mal” por no haberlo respaldado en su ofensiva contra Irán, pero destacó la “unidad tremenda” que hubo durante la cumbre de líderes de la OTAN.
Trump no precisó a qué “importante solicitud de pago” se refería. Hasta antes de esas declaraciones, el desacuerdo entre Washington y Madrid giraba en torno al compromiso español con el objetivo de destinar el 5 % del PIB a defensa, una meta que el Gobierno de Pedro Sánchez considera innecesaria para cumplir los requerimientos militares de la OTAN.
El líder republicano se pronunció así en rueda de prensa al ser preguntado sobre sus críticas a España y a otros aliados como Italia o Reino Unido por no haber respaldado los ataques estadounidenses contra Teherán, y sobre si apoyaría a esos países en caso de ataque, tal y como establece la cláusula de defensa colectiva de la Alianza.
Si la cumbre del año pasado en La Haya fue la del compromiso de invertir en diez años un 5 % del PIB en gasto militar, la de Ankara debía ser la de la cumplimiento, según Mark Rutte, secretario general de la Organización, en la que los aliados mostraran una senda creíble para lograr esa meta.
“Estamos reequilibrando nuestra seguridad para mejor, y de eso se trata la OTAN 3.0”, en palabras de Rutte, quien dijo entender la “irritación” de EE.UU. por la inferior inversión militar de los aliados europeos y Canadá que ahora, en cambio, está virando.



