
WEBSTER, Texas — Un paseo por el Heritage Park se convirtió en una pesadilla para una mujer y su perro de cinco años el pasado viernes, tras ser atacados por dos perros que estaban sueltos. La víctima, que pidió permanecer en el anonimato por temor a represalias, relató el momento de terror en el que los animales la mordieron en las manos e intentaron alcanzar su rostro, dejándole moretones, mientras su mascota “Charlie” resultaba con heridas que requirieron puntos de sutura en el lomo y el vientre.
“Agarré a Charlie y lo puse encima del carro. Yo estaba sangrando y él estaba sangrando”, contó la afectada a ABC13. “Pensé que se había roto la cadera porque no podía caminar”.
Lo que ha indignado a la comunidad no es solo el incidente, sino el historial de la dueña de los perros agresores. La Oficina del Alguacil del Condado Harris confirmó que la mujer de 53 años ya acumula numerosas citaciones del departamento de Control Animal por incidentes previos. Vecinos revelaron que los mismos perros estuvieron involucrados en al menos otros dos ataques: uno a otro can a principios de este año y otro a una mujer y su mascota el año pasado.
La propietaria ha sido citada nuevamente por este último ataque y se espera que comparezca la próxima semana ante un tribunal por un caso previo relacionado con sus animales. Sin embargo, la pregunta que ronda entre los residentes es qué medidas concretas tomará el condado para impedir que estos hechos se repitan, dado el patrón de conducta observado.
La víctima y los vecinos exigen responsabilidad y acciones más firmes, advirtiendo que, de no mediar una intervención contundente, podría ocurrir una tragedia mayor. Mientras tanto, “Charlie” y su dueña se recuperan físicamente, aunque el temor persiste en una comunidad que ya no se siente segura en sus propios parques.



