
Foto: Rainer Maiores /Pixabay
Texas reportó más de 3.500 casos de tos ferina hasta octubre, la cifra más alta en 11 años, según el Departamento Estatal de Servicios de Salud de Texas.
Debido a que esta cifra representa el cuádruple de casos registrados durante el mismo período del año pasado y es 10 veces superior al total de casos de todo 2023, las autoridades sanitarias emitieron una alerta y advierten que los casos podrían seguir aumentando, ya que más de la mitad de los casos del año pasado ocurrieron en noviembre y diciembre.
El aumento de casos coincide con la disminución de tasas de vacunación contra la enfermedad, según expertos. La tos ferina, causada por la bacteria Bordetella pertussis, es especialmente contagiosa en niños y puede tener efectos graves en bebés, personas mayores y quienes padecen afecciones crónicas.
La enfermedad, conocida en China como “la tos de los 100 días”, se desarrolla en tres fases. Comienza similar a un resfriado, seguido de ataques de tos intensos que pueden dificultar la respiración. Seguidamente inicia una etapa de recuperación que puede durar varias semanas. Los bebés menores de seis meses son los más vulnerables, ya que son demasiado pequeños para estar completamente vacunados, y uno de cada tres bebés con tos ferina requiere hospitalización.
La mejor manera de protegerse contra la tos ferina es mediante la inmunización, según las autoridades sanitarias. Se recomienda que los niños estén al día con las vacunas DTaP (para menores de 7 años) y Tdap (para mayores de 7 años, adolescentes y adultos). Además, se aconseja que las mujeres embarazadas reciban la vacuna durante cada embarazo para poder proteger a sus recién nacidos.
Con información de KHOU11 / Traducción: EVH…



