
La canciller Angela Merkel logró este lunes salvar in extremis a su gobierno, al alcanzar un compromiso con su ministro del Interior para reducir el número de solicitantes de asilo en Alemania.
El compromiso alcanzado prevé la instalación de “centros de tránsito” en la frontera entre Alemania y Austria, en los cuales serán retenidos los inmigrantes que ya han solicitado asilo en otros países de la Unión Europea, mientras Alemania negocia acuerdos bilaterales para el retorno de estos.
Hasta ahora, los migrantes que solicitan asilo al llegar a Alemania eran repartido por todo el país hasta que se evaluarán sus casos. El nuevo acuerdo pone fin a la tradicionalmente generosa política de acogida de migrantes en Alemania.
El Partido Socialdemócrata, tercer social de la coalición de gobierno, aún debe dar su visto bueno sobre el mismo.
Sin embargo, Merkel celebró haber alcanzado, “después de unas jornadas difíciles y unas duras negociaciones”, un “buen acuerdo” que respeta “el espíritu de cooperación europeo”, lo que supone un “paso decisivo” para un mejor control de las solicitudes de asilo en el seno de la Unión Europea.
Fuente: AFP / Iveth Villalobos



