
DICKINSON, Texas — Un acto de valor improvisado en las oscuras aguas de la Bahía de Dickinson evitó una tragedia mayor la noche del jueves. Una madre y su bebé se recuperan en el hospital tras ser rescatadas por un hombre en situación de calle, quien presenció el accidente y acudió al auxilio con su propia canoa.
El incidente ocurrió alrededor de las 9:40 p.m. en el puente de la carretera FM 517. Según declaraciones de la conductora a los servicios de emergencia, perdió el control del minivan tras golpear una bordilla, cruzó varios carriles y terminó sumergiéndose en la bahía. Desde la orilla, un hombre que reside en una zona boscosa cercana observó la escena y, sin dudarlo, remó hacia el vehículo siniestrado para rescatar a sus ocupantes.
Para cuando logró llevarlas a tierra, agentes de la policía de Dickinson ya habían llegado al lugar. El Departamento de Bomberos Voluntarios de la localidad también movilizó su embarcación para auxiliar en las labores de recuperación del vehículo, que fue extraído del agua con la ayuda de una grúa.
Tras la emergencia, la mujer y el menor fueron trasladados como medida de precaución al Centro Médico de la Universidad de Texas en League City (UTMB). Las autoridades confirmaron que ambas se recuperarán favorablemente, ya que no sufrieron heridas de consideración. El rescate, ejecutado en minutos críticos, destaca una vez más cómo la acción decidida de un ciudadano puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.



