
foto cortesía Houston Dynamo
Houston Dynamo FC aseguró su clasificación a los cuartos de final de la Lamar Hunt U.S. Open Cup tras imponerse 2-1 a Louisville City FC en tiempo extra, en un partido que volvió a exponer una constante del equipo: capacidad para imponerse en tramos, pero sin sostener una línea uniforme durante todo el encuentro.
El inicio fue favorable para Houston desde el control. Con posesión prolongada y circulaciónpaciente, el equipo se instaló en campo rival y generó su primera gran ocasión a los ocho minutos. Jack McGlynn falló desde el punto penal y dejó abierto un partido que, por desarrollo, pudo haber tomado otro rumbo temprano. A partir de allí, el Dynamo acumuló aproximaciones sin la precisión necesaria en el último tramo, mientras Louisville se mantuvo ordenado y atento a las transiciones.
El 0-0 al descanso reflejó esa falta de contundencia más que una paridad real en la propuesta. El segundo tiempo introdujo el contraste. En el minuto 67, Ray Serrano capitalizó una transición tras asistencia de Chris Donovan y adelantó a Louisville, castigando una desatención defensiva local. El gol obligó a Houston a acelerar, pero también evidenció cierta ansiedad en la ejecución, con ataques más directos y menor claridad en la toma de decisiones.
La igualdad llegó en el tramo final, cuando el margen ya era mínimo. En el minuto 89, un centro de Héctor Herrera encontró a Erik Sviatchenko en el segundo palo y el defenso definió de cabeza para extender el partido. La acción respondió más a la insistencia que a una construcción sostenida en ese momento del juego.
En la prórroga, Houston volvió a encontrar orden. Con mayor claridad en la circulación y mejor lectura de los espacios, terminó inclinando el resultado con el gol de Ezequiel Ponce, quien definió tras una asistencia de Herrera dentro del área. Louisville, condicionado por el desgaste, no logró sostener su estructura ni responder con peligro. El resultado clasifica a Houston, pero no disipa del todo las dudas. El equipo muestra tramos de control y jerarquía, aunque también lapsos de imprecisión y desconexión que le impiden resolver antes partidos que domina. La victoria confirma su capacidad de reacción, pero también refuerza la idea de un rendimiento aún intermitente.



