
Foto: EFE/Etienne Laurent
Una gran oleada de inmigrantes que comenzó el fin de semana está provocando una respuesta rápida y contundente por parte de las autoridades de la zona de El Paso.
Gran variedad de personas están solicitando asilo en la frontera entre Estados Unidos y México, ya que está previsto que el Título 42 se derogue el 21 de diciembre. La afluencia está poniendo a prueba los recursos locales, incluidos el transporte, los refugios locales y las organizaciones sin fines de lucro.
Para muchos migrantes, los defensores dijeron que el viaje increíblemente peligroso desde su país natal a EE.UU. se hace por circunstancias muy graves. Para algunos puede ser una cuestión de vida o muerte.
“Son personas que huyen de la violencia en su país de origen. Para muchos de ellos, se trata de un viaje difícil que ha durado más de un mes. A lo largo del viaje, han pasado muchas penurias. No sólo lo que huyen de casa, sino que algunos han sido extorsionados por funcionarios corruptos”, dijo Patrick Giuliani, especialista en comunicación y responsable de políticas del Hope Border Institute.
Según un comunicado de la Patrulla Fronteriza estadounidense, el sector de El Paso experimentó un aumento significativo durante el fin de semana, con una media de tres días de 2.460 cruces diarios. La mayoría de ellos procedían de Nicaragua, México, Ecuador, Colombia y Venezuela. La media era de 2.150 desde principios de diciembre y de entre 1.700 y 1.800 al día en noviembre.
Funcionarios municipales de El Paso dijeron que la afluencia de migrantes afecta a toda la zona. Su pequeño aeropuerto y el sistema de autobuses ya estarán ocupados con los viajes de vacaciones, y organizar viajes en el mismo día para los migrantes será difícil. Los refugios y las organizaciones sin ánimo de lucro están al límite de su capacidad durante los meses de invierno.
Robert Cortinas, director financiero de El Paso, dijo en una conferencia de prensa el martes que la ciudad ha gastado aproximadamente 9,5 millones de dólares en relación con la crisis de los migrantes desde julio. Han recibido 2 millones de dólares en fondos por adelantado de la FEMA y han recibido noticias de que se concederán otros 3,8 millones de dólares en el futuro.
El juez del condado de El Paso, Ricardo Samaniego, dijo que una parte crucial del manejo de esta situación es la colaboración y coordinación con las ONG y municipios circundantes en materia de descompresión. Asimismo, indicó a ABC13 que cada día, alrededor de 50 migrantes están siendo transportados al área de Houston.
“Ellos (los migrantes) pueden conseguir sus vuelos casi 65 a 75% más baratos. Tuvimos un ejemplo de un migrante que iba de El Paso a Atlanta. Costaba unos 800 dólares. Pero volar desde Houston costaba 125 dólares. Cuando llamas a su patrocinador, la probabilidad de que pague el vuelo (del migrante) es mucho mayor cuando el coste es menor. Así podemos sacar a la gente mucho más rápido”, explica Samaniego.
Giuliani dijo que grupos de defensa como el Hope Border Institute están coordinando con organizaciones comunitarias para encontrar espacios donde puedan abrir viviendas temporales para los migrantes, ya sea gimnasios o iglesias. También están recolectando artículos de primera necesidad como ropa de invierno y alimentos para quienes están bajo libertad provisional, ayudándoles a financiar el transporte a sus destinos y contactando a familiares y amigos en todo el país.
El lunes, la comisión del condado de El Paso aprobó destinar un millón de dólares a la misión de rescate local para proporcionar más camas mientras tanto. El comisionado David Stout dijo que actualmente, el Departamento de Seguridad Nacional está liberando a más de 1.000 personas al día. El condado está gestionando unos 600 traslados diarios de inmigrantes y subcontratando personal para sus operaciones. Pero prevén que la demanda no hará más que crecer con el fin del Título 42.
Con información de ABC13 / Traducción: EVH…



