
El gobierno de Haití suspendió este sábado el alza de precios de productos petroleros, una medida impopular que causó una fuerte ola de violencia y de destrucciones a lo largo del país y que dejó al menos un muerto.
Apenas unas horas después de haber llamado a la población a que tenga “paciencia” e intentar convencerla en un discurso televisivo de la necesidad del aumento de los precios, el primer ministro Jack Guy Lafontant decidió suspender la medida “hasta nuevo aviso”, según escribió en Twitter.
Poco antes, el presidente de la cámara de Diputados, Gary Bodeau, había lanzado un ultimátum al gobierno para que revirtiera su decisión de aumentar los precios de los carburantes.
“Si no hay respuesta en un plazo de dos horas, el gobierno será considerado dimitido y a partir de la mañana del lunes, el parlamento tomará las disposiciones” necesarias, declaró Bodeau a la AFP.
El viernes, el gobierno haitiano anunció un fuerte incremento de las tarifas de los carburantes en cumplimiento de un acuerdo con el FMI suscrito hace cinco meses. La decisión implicaba el aumento de la gasolina en 38%, del diésel en 47% y el del querosén en 51%.
Incluso antes del anuncio de esta medida, el primer ministro, designado en mayo de 2017, estaba en la cuerda floja, y en la cámara de Diputados, dominada por los partidarios del presidente Jovenel Moise, llegó a realizarse una sesión sobre el futuro de su gobierno.
Su súbita marcha atrás, que refuerza las críticas que se le hacen respecto a su debilidad política, podría acelerar el fin de su mandato.
Fuente: AFP



