
Fiscales federales del distrito sur de Nueva York acusaron al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández de conspirar con su hermano Tony Hernández y el expresidente Porfirio Lobo en el uso del narcotráfico en su país.
Según un documento develado por la AP, ambos políticos se apoyaron en las ganancias de las drogas para financiar sus campañas y citan que esto evidencia un alto nivel de corrupción política.
La presentación se produjo meses después que otros documentos de la corte federal de EE.UU. mostraran que el presidente actual y algunos de sus asesores más cercanos se encontraban entre los objetivos de una investigación de la Administración de Control de Drogas (DEA), lo que arroja más dudas sobre la afirmación de Estados Unidos de que Honduras habría ayudado a detener el flujo de drogas.
Ante ello, la oficina del presidente hondureño se manifestó a través de twitter aseverando que Hernández niega categóricamente las acusaciones falsas.
“El presidente Hernández ha sido implacable en la lucha contra los narcotraficantes, a pesar de las represalias predecibles, hasta el punto de que uno de sus 17 hermanos, ahora está siendo juzgado en Nueva York”, dijo la oficina.



