
Eduardo Caicedo Vizcaya.- Concluidos los octavos de final, la Copa Mundial de la FIFA 2026 entra desde hoy en su fase decisiva con el inicio de los cuartos de final. Ocho selecciones continúan en la lucha por el título tras una ronda marcada por eliminaciones inesperadas, actuaciones individuales determinantes y una certeza: en este Mundial, ningún resultado está garantizado hasta el pitazo final.
La acción comenzó en Houston, donde Marruecos volvió a demostrar por qué es una de las selecciones más competitivas del campeonato. Un doblete de Azzedine Ounahi y un tanto de Soufiane Rahimi en el tiempo añadido sellaron el 3-0 sobre Canadá, un marcador más amplio de lo que reflejó el desarrollo del encuentro, ya que los africanos resolvieron el partido en la segunda mitad. Horas más tarde, Francia sufrió para superar a Paraguay. La resistencia guaraní se mantuvo hasta el minuto 70, cuando un penal convertido por Kylian Mbappé encaminó la clasificación del conjunto dirigido por Didier Deschamps.
El domingo llegó la mayor sorpresa de la ronda: Noruega eliminó a Brasil. Erling Haaland marcó dos goles en los últimos once minutos para revertir un partido que la pentacampeona controlaba en cuanto a ocasiones, aunque sin reflejarlo en el marcador. Neymar descontó de penal en el tiempo añadido, pero no fue suficiente para evitar una eliminación prematura. Ese mismo día, en el Estadio Azteca, Inglaterra firmó una de sus mejores actuaciones del torneo. Jude Bellingham marcó dos goles en apenas noventa segundos para encaminar la victoria, mientras que Harry Kane, de penal, selló el definitivo 3-2 ante un México que luchó hasta el final. Los ingleses jugaron prácticamente todo el segundo tiempo con un hombre menos.
El lunes también dejó un momento cargado de simbolismo. Cristiano Ronaldo disputó, muy probablemente, su último partido en una Copa del Mundo. Portugal resistió hasta el minuto 91, cuando Mikel Merino, ingresado desde el banco, anotó el único gol del encuentro para darle a España el triunfo 1-0 y el pase a los cuartos de final. Horas antes, en Seattle, Bélgica consiguió la victoria más contundente de la ronda al imponerse 4-1 sobre Estados Unidos. Charles De Ketelaere firmó un doblete, mientras que Hans Vanaken y Romelu Lukaku completaron la goleada que dejó sin opciones al conjunto anfitrión.
El martes bajó el telón de los octavos con el partido más dramático del campeonato hasta el momento. Egipto sorprendió a Argentina y tomó una ventaja de 2-0 cuando el reloj entraba en su tramo decisivo, dejando al vigente campeón al borde de la eliminación. Sin embargo, en apenas once minutos cambió la historia: Cristian Romero descontó a los 79 minutos, Lionel Messi igualó a los 83 y Enzo Fernández, ya en tiempo añadido, completó una remontada memorable con el 3-2 definitivo en Atlanta. Más tarde, Suiza aseguró el último boleto a cuartos tras igualar 0-0 con Colombia e imponerse 4-3 en la definición por penales.
Los octavos de final confirmaron que el Mundial 2026 se caracteriza por un equilibrio pocas veces visto. La distancia entre las grandes potencias y las selecciones emergentes parece reducirse cada vez más, mientras que el funcionamiento colectivo resulta tan decisivo como el talento individual. Marruecos reafirmó su crecimiento entre la élite del fútbol mundial, Noruega confirmó que puede competir de igual a igual con cualquiera y Suiza volvió a demostrar que su orden defensivo puede neutralizar incluso a los equipos más talentosos.
Los cuartos de final comienzan hoy con el duelo entre Francia y Marruecos, una reedición de la semifinal de Catar 2022. Mañana será el turno de España y Bélgica, mientras que el sábado se disputarán los encuentros entre Noruega e Inglaterra y Argentina y Suiza, de donde saldrán los cuatro semifinalistas. Con solo ocho selecciones en carrera, el margen de error desapareció y, si algo dejaron claro los octavos de final, es que en este Mundial nadie tiene garantizado el siguiente paso.



