
Fotografía de archivo del logo del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., en la sede del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en Washington DC (EE.UU.). EFE/Graeme Sloan
Las autoridades migratorias federales de Estados Unidos planean destinar 38.300 millones de dólares para ampliar su capacidad de detención hasta 92.600 camas, según un documento oficial publicado el viernes.
Según un documento difundido por la gobernadora republicana de New Hampshire, Kelly Ayotte, el ICE proyecta establecer 16 centros regionales para procesar hasta 1.000 detenidos cada uno, donde las estancias promediarían entre tres y siete días. Además, contempla la creación de ocho centros de detención de gran escala que podrían albergar entre 7.000 y 10.000 personas durante períodos promedio inferiores a 60 días.
El documento también menciona la adquisición de 10 instalaciones “llave en mano”, es decir, listas para operar sin necesidad de modificaciones sustanciales. A su vez, describe los nuevos espacios como “instalaciones no tradicionales”.
Las autoridades prevén que todas las instalaciones estén en funcionamiento para noviembre, como parte de una expansión estimada en 45.000 millones de dólares para el sistema de detención migratoria. Esta ampliación estaría financiada por la reciente ley de recortes de impuestos promulgada por el presidente Donald Trump.



