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El Ejército de Estados Unidos anunció un plan para instalar microrreactores nucleares en cinco bases militares distribuidas en Nueva York, Kentucky, Carolina del Norte, Georgia y Texas a través del Programa Janus.
La iniciativa busca garantizar una fuente de energía confiable e independiente de la red eléctrica comercial ante posibles fallas o imprevistos. Este proyecto tiene un presupuesto de hasta $2,200 millones a lo largo de cinco años para cinco empresas seleccionadas, con la meta de construir y operar más de 20 microrreactores.
A diferencia de los sistemas comerciales tradicionales, las instalaciones militares tendrán licencias gestionadas directamente por el propio Ejército buscando máxima alineación con la Comisión Reguladora Nuclear y esperan tener el primer reactor operativo en una base militar antes del 30 de septiembre de 2028.
Las empresas Antares Nuclear, BWX Technologies, General Atomics, Radiant Industries y Westinghouse Government Services fueron seleccionadas para desarrollar los prototipos en instalaciones estratégicas como Fort Drum y Fort Hood. Cada microrreactor aportará entre 1 y 20 megavatios de potencia y podrá funcionar durante años sin necesidad de recargar combustible. Los funcionarios explicaron que eligieron múltiples proveedores para diversificar el riesgo y permitir que los diseños exitosos puedan escalar posteriormente al sector civil.
Los mandos militares defienden que los microrreactores son pequeños, seguros y cuentan con sistemas de apagado automático ante fallas. Además, el Ejército confirmó que trabaja junto al Departamento de Energía para la gestión externa de los residuos radiactivos, evitando su almacenamiento a largo plazo en las bases y sustituyendo gradualmente el uso de diésel como principal respaldo ante emergencias.



