
Este miércoles, la Corte Suprema de Estados Unidos, dictaminó la orden de que Irán deberá pagar $2mil millones en activos congelados a las victimas y familiares norteamericanos, muertos en ataques terroristas de los que se responsabiliza a la República Islámica.
La mayoría de la Corte, con votaciones de seis votos contra dos, ratificó la Ley federal de 2012, en la distribución de activos iraníes en bancos de Estados Unidos, al ratificar que el Congreso no robó la autoridad de los tribunales menores al tomarla.
Gracias a la medida, más de 1.000 estadounidenses se benefician con la resolución, referida al atentado contra un cuartel de marines en Líbano cometido en 1983, en el que murieron 241 marines y a víctimas de otros ataques.
Así, los demandantes solicitaron a la justicia el pago de millones de dólares por daños e intereses, que no fueron recibidos, razón por la cual se dirigieron a los tribunales de Nueva York, para solicitar que se recurriera a los activos iraníes en el país como forma de pago.
Fondos identificados como tales fueron congelados en 2008, implicando diversos intermediarios financieros, entre ellos la firma Clearstream, con sede en Luxemburgo.
Luego de aprobada la ley en 2012, el Banco Central iraní había apelado a la Corte Suprema estadounidense, afirmando que el Congreso se había extralimitado en sus funciones y violado la separación de poderes adoptando una resolución cuyo objetivo específico era intervenir en un caso penal.
María Fernanda González/EV Houston / Foto: Referencial



