
Esta ha sido la más severa respuesta a la polémica medida, por lo que la orden de restricción temporal del juez representa un reto a la misma, aunque el Gobierno podría apelar el fallo y quizás lograr que la política siga vigente.
James Robart, juez federal de Seattle, hizo su decisión efectiva inmediatamente el viernes, por lo que las restricciones a los viajes se podrían levantar en seguida.
“Es un día maravilloso para el Estado de derecho en este país”, dijo Noah Purcell, vicefiscal general del estado de Washington.
Asimismo, el fiscal general del estado, Bob Ferguson, expresó que esta decisión cancela el decreto y que espera que el gobierno federal respete el fallo.
El decreto de Trump firmado el pasado 27 de enero, provocó el fin de semana un caos en los diferentes aeropuertos de Estados Unidos, cientos de ciudadanos acudieron a la zona de arribo para protestar contra la medida y se presentaron recursos legales en contra de la misma en todo el país.
Jueces federales de otros estados han actuado en contra del decreto migratorio, pero el fallo de Robart es hasta el momento el más amplio.
La demanda de Seattle fue presentada por el estado Washington y a ella se sumó posteriormente el estado de Minnesota. Por lo que el juez Robart determinó que los estados tienen derecho legal a demandar, lo que ayudaría a fiscales generales demócratas a enfrentar a Trump en otros temas además de el de inmigración.
La decisión se conoció el mismo día en que fiscales de cuatro estados acudieron a tribunales para presentar medidas contra el decreto del mandatario.
Sin embargo, el Gobierno justificó la medida diciendo que se aplicaba por razones de seguridad nacional, pero sus opositores consideran que es una orden inconstitucional que persigue a personas por sus creencias religiosas.
El Departamento de Estado dijo el viernes que menos de 60.000 visas emitidas previamente a ciudadanos de Irán, Iraq, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen fueron invalidadas como resultado de la orden.
Iveth Villalobos / EV Houston / Foto: EFE



