
Obama fue recibido con ovaciones en el centro de convenciones McCormick Place de la ciudad de Chicago, el cual cuenta con capacidad para 20.000 personas, y al comienzo de su discurso fue interrumpido con gritos de “Four more years”.
En la despedida estuvieron presentes la primera dama, Michelle Obama; el vicepresidente, Joe Biden; y su esposa Jill.
El jefe de Estado aseguró que su país actualmente es “un lugar mejor y más fuerte” que cuando él llegó al poder en el año 2009, y atribuyó esos avances a los esfuerzos del pueblo estadounidense que confió en su mensaje de esperanza.
“Ustedes fueron el cambio”, dijo Obama en su último discurso como presidente pronunciado en Chicago, ciudad donde dio el salto a la política, además expresó que negar el cambio climático traicionaría a “futuras generaciones”.
Y agregó “Podemos y debemos discutir sobre la mejor forma de abordar el problema. Pero simplemente negar el problema, no solo traiciona a futuras generaciones, sino que también traiciona el espíritu esencial de nuestro país”.
Por otro lado, Obama presumió que ninguna organización terrorista extrajera ha logrado ejecutar un atentado en el país durante sus ocho años en la Casa Blanca, y resaltó que el grupo yihadista Estado Islámico “será destruido”.
“Aunque Boston, Orlando o San Bernardino nos recuerdan lo peligrosa que puede ser la radicalización, nuestros agentes están más atentos y son más efectivos que nunca”, afirmó Obama.
Barack Obama dijo que se comprometió con Trump a que su gobierno se aseguraría de tener la transición más sencilla posible, tal como la realizada por su predecesor, el presidente George W. Bush antes de darle el poder.
Desde George Washington, los presidentes siempre enviaron mensajes en sus discursos de despedida. El mensaje final de este estuvo compuesto de 7.641 palabras y sigue siendo leído en el Senado una vez al año por tradición.
Iveth Villalobos / EV Houston / Foto: EFE



