
El recuento de cadáveres del vuelo de las líneas aéreas de Malasia que se estrelló el jueves en Ucrania oriental avanza poco a poco y va poniendo nombres y rostros a las 298 víctimas del siniestro, de las que casi dos terceras partes eran ciudadanos holandeses.
De las 189 víctimas holandesas se sabe también cada vez más, ahora que los familiares han sido informados del destino de sus seres queridos.
Entre los neerlandeses que fallecieron en el avión de Malasyan Airlines, derribado por un misil mientras sobrevolaba a más de 30.000 metros de altitud una zona de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad ucranianas y los rebeldes prorrusos, había personalidades conocidas en la vida política y académica de Holanda.
Entre ellos figuran el senador del partido Laborista (PvdA), Willem Witteveen, informó hoy el Senado de este país.
También perdió la vida en la tragedia el experto en investigaciones sobre el sida, Joep Lange, que se dirigía a la conferencia SIDA 2014 que comienza este fin de semana en Melbourne (Australia), probablemente con otros de sus colegas, según informó la televisión pública holandesa NOS.
Otros medios de comunicación indicaron que en el avión también viajaba un portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Menos conocidos fuera de las fronteras pero queridos y reconocidos en su entorno más inmediato son los propietarios de los restaurantes Asian Glories y Dim Daily en la ciudad de Rotterdam, según han confirmado los medios locales.
Dada la recién estrenada época estival, entre las víctimas no faltaban familias que iniciaban sus vacaciones de verano en un destino lejano.
Entre ellas, se encuentran dos familias de la localidad de Hilversum, cercana a Amsterdam y otra compuesta por dos hijos y sus padres, los cuales eran concejales de la localidad de Cuijk, al este del país.
También una madre con sus tres hijos, residentes en la localidad de Naarden, el este del país, ha perdido la vida en el siniestro, que se cree fue ocasionado por un misil.
Otros tuvieron más suerte, como la pareja con un bebé que escapó del drama porque decidió que no querían viajar separados.
Sus nombres son Nour Azaani y su esposo Barry Sim, que anularon sus billetes en el vuelo siniestrado, donde la agencia de viajes había incluido solamente a Azaani y el bebé de tres meses, ya que querían viajar todos juntos, según la prensa holandesa.
La tragedia también ha afectado a la vecina Bélgica, donde cinco de sus ciudadanos volaban también desde la capital holandesa hasta Kuala Lumpur.
En Bruselas, el ministerio de Asuntos Exteriores informó de que entre las víctimas belgas hay un ciudadano de Namur, otros dos de Amberes, un cuarto de Wetteren y otro belga que residía en Australia.
El ministro belga de Asuntos Exteriores, Didier Reynders, informó de que un equipo de expertos del país de la unidad de identificación de víctimas en situación de desastres se ha trasladado ya al aeropuerto de Amsterdam-Schiphol.
“Estamos en contacto con las familias de las víctimas”, indicó Reynders, que indicó que el recuento de víctimas todavía no ha terminado, pues aún hay algunos cuerpos sin identificar.
También señaló que las víctimas “están siendo trasladados a las ciudades ucranianas orientales de Donetsk o Járkov”, y agregó que muy pronto las familias belgas podrán trasladarse a Ucrania, aunque no precisó la fecha en que se repatriarán a sus conciudadanos.
A falta de verificar la nacionalidad de tres pasajeros y según los últimos datos actualizados de Malaysia Airlines en el avión siniestrado viajaban 189 holandeses, 44 malasios (incluyendo la tripulación), 27 australianos, 12 indonesios, nueve británicos, cuatro alemanes, cinco belgas, tres filipinos, un neozelandés y un canadiense.
Organismos internacionales conmocionados
El Consejo de Seguridad de la ONU pidió hoy una investigación internacional independiente para aclarar el siniestro del avión comercial de Malaysia Airlines en el este de Ucrania, en el que iban 298 personas.
El máximo órgano de decisión de las Naciones Unidas, que mantuvo un minuto de silencio por las víctimas, demandó además a todas las partes del conflicto ucraniano que ofrezcan acceso inmediato a la zona del siniestro.
Mensaje de paz
El papa Francisco hizo hoy un llamamiento por la paz y un “compromiso para encontrar soluciones de diálogo” entre las partes del conflicto en Ucrania, tras la catástrofe del avión de Malaysian Airlines, informó la Santa Sede.
El papa Francisco recibió “con consternación” la noticia de la catástrofe aérea acaecida ayer en el este de Ucrania, en la que perecieron 298 personas en un vuelo de la compañía Malaysian Airlines supuestamente derribado por un misil.
Según el comunicado emitido este viernes por el Vaticano, Francisco “reza por las numerosas víctimas del accidente y por su familiares”.
Francisco renovó, asimismo, “a la partes en conflicto un fuerte llamamiento por la paz y por un compromiso para encontrar soluciones de diálogo”, continúa el comunicado del Vaticano.
Todo ello, concluye, “con el fin de evitar más pérdidas de vidas humanas inocentes”.
El papa Francisco ya ha mostrado en los últimos meses su preocupación por el conflicto en Ucrania.
Tras el rezo del Ángelus del pasado 26 de enero aludió a la situación en ese país: “Espero que se desarrolle un diálogo constructivo entre las instituciones y la sociedad civil y, evitando cualquier recurso a acciones violentas, prevalgan en el corazón de cada uno el espíritu de la paz y la búsqueda del bien común”, dijo.
El obispo de Roma mostró de nuevo su preocupación por el conflicto en la audiencia general del pasado 19 de febrero, en la que aseguró su cercanía con el pueblo ucraniano y manifestó que rezaba “por todas las víctimas de la violencia, por sus familiares y por los heridos”.
Desde entonces se sucedieron varios mensajes del pontífice argentino respecto al conflicto, uno de los últimos el pasado 1 de junio, cuando afirmó renovar su “apremiante llamamiento a todas las partes implicadas para superar la incomprensión y que se alcance, con paciencia, el diálogo y la paz”.
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