
Tal como sucede en Cuba, los venezolanos ahora suman otro rubro a la extensa lista de artículos que desaparecieron de los supermercados: los productos de higiene personal y limpieza del hogar.
En los establecimientos comerciales del país apenas se ven ciertas marcas de desinfectantes, los jabones de tocador aparecen esporádicamente, las cremas dentales se venden racionadas a razón de una o dos unidades por persona, las afeitadoras son casi piezas de lujo y el único desodorante que se consigue es el tradicional MUM Bolita. Lo único que abunda es el cloro. Tan fuerte es la escasez que incluso los populares comerciantes informales o “buhoneros” también reportan la escasez de estos productos.
En otros informes periodísticos publicados por medios de comunicación venezolanos se han explicado que los artículos de aseo personal y limpieza del hogar que se venden en Venezuela son, en su mayoría, importados principalmente desde Colombia mientras que los elaborados en Venezuela necesitan componentes químicos que son importados, los cuales son adquiridos con dólares que regula el Gobierno.
Paralelamente, persiste el contrabando de extracción de toda clase de productos hacia Colombia, actividad conocida popularmente como “bachaqueo”. Se reporta que esta actividad es muy lucrativa, y ante la falta de empleo formal en Venezuela muchos optan por comprar toda clase de artículos y revenderlos en la frontera. Esta situación agrava aún más la escasez de productos, obligando a los venezolanos a ajustar sus patrones, gustos y ritmos de vida.
A continuación, presentamos un reportaje publicado hoy en el diario Panorama (Maracaibo) que refleja el drama de los venezolanos para tratar de mantenerse aseados y perfumados:
“El jabón en polvo para lavar la ropa, de 900 gramos, de una marca reconocida lo pagué hace una semana en 48 bolívares en la tienda de la esquina de la casa, cuando tiene un precio regulado de, aproximadamente, 20 bolívares en los supermercados, pero conseguirlo en los súper es una misión imposible o no trabajar y solamente estar de mercado en mercado buscando a ver dónde van a vender”.
¿Sacaron champú, afeitadoras, suavizante, jabón de lavar, desodorantes, lavaplatos? es la pregunta obligada y la lista de algunos de los artículos que mayor demanda tienen y que no se consiguen en los anaqueles de los supermercados de Maracaibo. “Y cuando se encuentran, tienes que literalmente ‘caerte a piña’ con la gente para que te dejen agarrar por lo menos un producto”, contó a la salida de un súper en La Limpia, Roxana Martínez, de Amparo.
Encontrar los productos de higiene personal y de limpieza del hogar se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los marabinos. “El jabón de baño que no puede ser vendido en más de siete bolívares, uno tiene que comprarlo en la bodega en 20 bolívares, eso triplica su precio”, se quejó Marcos Flores, residente de La Macandona.
El miércoles pasado, en varios supermercados marabinos sacaron jabón en polvo, sin embargo, muchos compradores se quejaron porque la compra de la bolsa de un kilo estaba siendo condicionada a la compra de 300 bolívares adicional. “Me dijeron que están vendiendo una marca que está ‘desaparecida en acción, hice la cola extralarga y cuando iba a pagar no me dejaron sacar el producto porque debía comprar 300 bolívares en otros artículos”, dijo María Luisa Torres, vecina de Las Veritas.
El problema de la escasez de este tipo de productos viene dándose desde hace varios meses, pero se ha acentuado en las últimas tres semanas. “Yo opté, la última vez que compré champú, irme a Los Plataneros, allí conseguí el que está regulado en 17 bolívares en 75, pero de la marca que yo utilizo. Esta situación está empeorando, porque en los supermercados hace dos meses uno iba y encontraba champú, pero ya en ningún lado, ni en farmacias, ni perfumerías”, enfatizó Gloriana Mendoza, habitante de la zona norte de la capital zuliana.
“Ayer (pasado martes) y hoy miércoles sacaron champú en la mañana, pero no duró 45 minutos afuera. La gente ya no se detiene porque sea para cabello liso, ondulado, maltratado… cualquiera es bueno”, dijo una cajera de una franquicia de supermercados ubicada en la avenida Delicias.
Estos productos de higiene personal y para el hogar se consiguen en mercados como Las Pulgas y Los Plataneros con precios que triplican al establecido por la Superintendencia Nacional de Costos y Precios (Sundecop).
Esta lista se agranda cuando se incluyen productos de belleza como la acetona, los tintes y polvos compactos que también están “difíciles de hallar”, como lo describe Luisa Fereira, una docente que reside en el sector Tierra Negra, y señaló: “En las cadenas de farmacias antes se encontraba cualquier marca de maquillajes, ahora es imposible. Yo utilicé los cupos electrónicos de los dólares en comprarme maquillaje y tengo como para ocho meses”.
Los marabinos han optado por hacer peticiones a familiares en otras ciudades. “Le dije a mi prima que vive en Valencia que cuando venga me traiga jabón de lavar, champú, afeitadoras, lavaplatos y acetona. Yo se lo pago y así hemos estado haciendo porque gracias a Dios ella viaja por lo menos una vez al mes”, relató Lisbeth Rincón, residente del sector El Varillal.
Abraham Puche / EV Houston / Foto: Archivo



