
Los vecinos del conjunto residencial de lujo “Trump Place”, situado a orillas del río Hudson, presenciaron satisfechos cómo el letrero con el apellido del neoyorquino se eliminaba de los exteriores y portales de su edificio, tras firmar una petición donde afirmaban sentir “vergüenza” del republicano.
“Teníamos que deshacernos de ese nombre en nuestras casas, aunque no podamos librarnos de su influencia en nuestra vida ni despertar de esta pesadilla”, explicó a EFE David Linnell, un jubilado de 70 años que pidió la retirada del nombre al considerar que es “un insulto” a la democracia.
Y es que la frase “No es mi presidente” se ha sentido con fuerza en Nueva York, la ciudad más poblada de Estados Unidos, donde siguen registrándose protestas contra el magnate por su agresivo discurso contra las mujeres, los inmigrantes y otros grupos sociales a lo largo de su campaña.
“Al menos algo positivo nos ha pasado después de esta terrible campaña, (el nombre de Trump) ya no está en nuestra casa”, declaró otro vecino que también firmó la petición para cambiar la denominación de los tres edificios de Riverside Boulevard.
En su opinión, el nombre de Trump representa “algo distinto a lo que era antes”, ahora está asociado al odio y eso es algo de lo que no quiere ser partícipe.
“Él no cree en la democracia ni en la Constitución. Nosotros creemos en un mundo global y en el importante papel que desempeña Estados Unidos, y eso a él no le importa”, sentenció.
Los tres edificios representan solo una pequeña parte de las numerosas propiedades en la Gran Manzana que llevan el nombre del republicano, que ha convertido el apellido Trump en una marca vinculada al lujo y a la riqueza.
El nombre de Trump figura también en la torre en la que vive y trabaja, así como también en otro alto edificio que está frente al complejo de la ONU, en Manhattan, entre otros lugares.
Iveth Villalobos / EV Houston / EFE / Foto: EFE



