
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó en San Diego, para iniciar su primera visita a California, en un viaje cuyo objetivo es la inspección de los prototipos ya construidos del criticado muro que pretende levantar en la frontera con México.
El avión presidencial Air Force One tomó tierra a las 11:23 horas en la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de Miramar, situada unos 20 kilómetros al norte de San Diego, desde donde se desplazó a un punto entre Otay Mesa y Tijuana en el que se encuentran los ocho diseños preliminares para el muro fronterizo.
Por otro lado, Trump regresará a Miramar para dar un discurso ante un grupo de militares antes de volar a Los Ángeles, donde por la tarde asistirá a un acto de recaudación de fondos para el Partido Republicano que tendrá lugar en Beverly Hills.
El mandatario estadounidense se trasladó a California poco después de despedir de manera fulminante a su secretario de Estado, Rex Tillerson, para sustituirle por el director de la CIA, Mike Pompeo.
Esta breve visita a California es la primera de Trump a un estado que, desde que llegó al Despacho Oval, se ha mostrado muy crítico con la Casa Blanca en temas como inmigración, cambio climático o sanidad.
Recordemos que el Gobierno federal presentó una denuncia contra varias leyes californianas respecto a los territorios denominados “santuario”, que, ya sea en ciudades o estados, los cuales limitan la colaboración de los policías locales con las autoridades migratorias federales.
“Las políticas “santuario” de California son ilegales e inconstitucionales y ponen riesgo la seguridad de toda nuestra nación”, dijo Trump en un mensaje publicado en Twitter.
La llegada de Trump a la frontera también se sigue con mucha atención en México, un país cuyas relaciones con Estados unidos pasan por momentos muy delicados y tensos debido a la intención de la Casa Blanca de construir un muro en el límite entre las dos naciones y hacer que los mexicanos paguen por este.
La promesa de levantar un muro entre México y Estados Unidos, el republicano la desveló el 16 de junio de 2015 en el discurso en el que anunció su intención de presentarse a las elecciones, por lo que ha sido una emblemática campaña y la presidencia del magnate, se ha visto envuelta en las critica por su presunta ineficiencia y racismo detrás de la idea, o por sus partidarios que poden manos dura contra la inmigración irregular.
Ante los problemas para conseguir financiación para su construcción, la Casa Blanca pretende utilizar el muro como canje: si el Congreso aprueba los 18.000 millones de dólares a lo largo de diez años para levantarlo, Trump se compromete a autorizar fondos para solucionar la situación migratoria de 690.000 jóvenes indocumentados conocidos como “dreamers”.
Iveth Villalobos / EV Houston Newspaper / Foto: Reuters



