
En horas de la tarde, en víspera de Navidad, el juez federal James Robart emitió una orden de 65 páginas que brindó asistencia a ambos grupos: Otorgó una orden que bloquea a nivel nacional las restricciones del gobierno en el proceso de reunión de familias de refugiados y suspendió parcialmente una prohibición al ingreso de refugiados de 11 naciones de mayoría musulmana.
Robart limitó la parte de la orden a refugiados que cuentan con una relación bona fide con personas o entidades en Estados Unidos, pero los refugiados que cuentan con acuerdos formales con agencias de reasentamiento u organizaciones humanitarias constituyen una relación de este tipo.
“Lo que está en juego con esta decisión es una cuestión particularmente conmovedora por las festividades navideñas – la reunión de familias”, dijo Mary Fan, profesora en la facultad de leyes de la Universidad de Washington.
Recordemos que el mandatario estadounidense reinició en octubre el programa de refugiados “con capacidades incrementadas de investigación.
EV Houston Newspaper / Foto: EFE



