
Miembros de los “Cobras”, el escuadrón especial antimotines, apoyados por policías preventivos, salieron de sus barracas en el norte de la capital, para expresar su negativa a reprimir manifestaciones y a hacer cumplir el toque de queda.
Cientos de personas llegaron al sitio para aplaudirles la decisión, algunos de ellos con pancartas que decían: “Amo a la policía”.
“La verdad es que no queremos seguir peleando con el pueblo”, expresó uno de los oficiales mientras un pasamontañas cubría su rostro.
A la hora en que entró en vigencia el toque de queda, comenzaron a arribar a la base de los Cobras efectivos de otras sedes policiales, en motos y patrullas en caravanas con las sirenas prendidas, para darles su apoyo.
“Lo que exigimos es que haya paz, que se resuelva ya este problema y que no haya más muerte”, exigió el oficial haciendo alusión al conflicto por las elecciones.
Según las autoridades del gobierno la protesta policial se debe a demandas salariales.
El ministro de Seguridad, Julián Pacheco, aseguró en rueda de prensa que los policías fueron incitados a rebelarse por un supuesto atraso en el pago de sus salarios y aguinaldos.
Sin embargo, las elecciones sumieron a Honduras en el caos por el atraso que ha existido en dar a conocer los resultados por parte del Tribunal Supremo Electoral.
El tribunal concluyó este lunes el conteo de votos, con una ligera ventaja para el presidente Juan Orlando Hernández sobre el presentador de televisión Salvador Nasralla, aunque no ha proclamado un ganador mientras resuelve posibles impugnaciones.
Iveth Villalobos / EV Houston / Foto: EFE



