
Durante estas declaraciones ante la comunidad filipina de la ciudad vietnamita de Danang, el jueves por la noche, Duterte amenazó con “abofetear” a Agnés Callamard, enviada especial de la ONU sobre las ejecuciones sumarias o arbitrarias. Además trató de “hijos de …” a los que critican su campaña de represión contra el tráfico de drogas.
“Cuando era adolescente, entraba y salía de la cárcel. Estaba en peleas aquí, en peleas allá”, aseguró el mandatario filipino, en una alocución en Danang, donde participó en la cumbre APEC, en la que también estuvo presente el presidente estadounidense Donald Trump y chino Xi Jinping.
“Con 16 años, maté a alguien. Una persona de verdad, una pelea, puñaladas. Solo tenía 16 años. Fue por una simple mirada. ¿Cuánto más ahora que soy presidente?”, dijo.
Duterte, de 72 años, fue elegido en 2016 tras prometer que erradicaría el narcotráfico en el país eliminando a 100.000 presuntos traficantes o toxicómanos.
Desde su llegada al poder, hace 16 meses, la policía anunció haber abatido a 3.967 personas. Otras 2.290 personas fallecieron en casos vinculados a la droga. Y otras miles perdieron la vida en circunstancias no clarificadas, según las cifras dadas a conocer por la policía.
Los filipinos estiman que la seguridad ha mejorado bajo su mandato. Pero sus opositores lo acusan de orquestar muertes extrajudiciales en masa.
EV Houston Newspaper / Foto: EFE



