
Asia sería el mayor beneficiario de potenciales sanciones de Estados Unidos contra el sector petrolero venezolano, según operadores y analistas, ya que los envíos del país sudamericano podrían ser redirigidas a la región, cubriendo el vacío que dejó una menor oferta de los productores.
Washington evalúa sancionar a la industria petrolera venezolana en respuesta a la represión del Partido Socialista en el poder contra la oposición. Estados Unidos importa unos 740.000 barriles por día (bpd) de petróleo desde Venezuela.
Los refinadores asiáticos acogerían con beneplácito el denominado crudo pesado o de mayor densidad, ya que los recortes de producción de la OPEP han restringido principalmente este tipo de crudo. Al mismo tiempo, la puesta en marcha de su nueva capacidad de refino está impulsando la demanda.
China e India, los dos mayores compradores de crudo venezolano después de Estados Unidos, tienen margen para aumentar las importaciones. Otras refinerías del norte de Asia, con equipos lo bastante sofisticados para tratar petróleo venezolano, buscan oportunidades para aprovechar esa oferta.
“Cualquier petróleo que Estados Unidos no quiera encontraría su camino hacia el mercado global”, dijo un operador de una refinería del norte de Asia, y agregó que el crudo venezolano podría ser una buena opción para la planta de la compañía.
Un operador de otra refinería del norte de Asia dijo que también está buscando oportunidades para importar crudo venezolano si Estados Unidos impone sanciones. Las fuentes comentaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a hablar con los medios de comunicación.
Los principales acreedores de Venezuela, China y Rusia, tendrán prioridad en su petróleo si se imponen sanciones, dijeron las fuentes y los analistas, y esos países probablemente ofrecerían el excedente de la materia prima en el mercado al contado.
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Florence Tan y Marianna Parraga / Foto: Referencial



