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La lanzadora de jabalina polaca, Maria Andrejczyk, subastó su medalla de plata para que un niño de su país, Milosz, pudiera ser operado de una grave afección cardiaca en el Hospital Universitari Dexeus, de Barcelona.
Milosz es un niño polaco de ocho meses que padece una cardiopatía congénita que le provocaba serios problemas y era necesario que fuera operado.
La atleta polaca, María Andrejczyk, decidió intentar ayudar en todo lo que pudiera y para ello subastó la medalla de plata obtenida en los Juegos Olímpicos de Tokio y de esta manera obtener fondos para poder viajar y sufragar los gastos de la operación del niño.
“El valor real de una medalla siempre permanece en el corazón. Pero es solo un objeto que puede ser de gran valor para otros. Esta plata puede salvar vidas en lugar de acumular polvo en un armario. Por eso decidí subastarla para ayudar a ese niño enfermo”, explicó la deportista, tras vender la presea por 44.000 euros.
Con información de Enfermería21.com….



