
Fotografía de archivo del logo del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., en la sede del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en Washington DC (EE.UU.). EFE/Graeme Sloan
El gobierno de Estados Unidos implementó nuevas medidas que dificultan el proceso de apelación de deportaciones ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA), organismo encargado de revisar los fallos de los jueces de inmigración.
Ahora, los solicitantes dispondrán de solo 10 días para que la apelación llegue a manos de los integrantes de la Junta. El objetivo oficial de la regla, que entrará en vigor dentro de un mes, es agilizar el trámite de casos ante el organismo. Sin embargo, esto también aceleraría las detenciones y deportaciones de personas indocumentadas que contaban con más tiempo para defender su caso en la vía administrativa.
Además, la regla establece que toda solicitud de apelación será desestimada a menos que la mayoría de los miembros de la Junta vote a favor de escuchar el caso.



