
El gobernador de Texas, Greg Abbott, habla con reporteros en una fotografía de archivo. EFE/FRANCIS CHUNG
El gobernador de Texas, Greg Abbott, emitió una declaración de desastre para 134 condados ante la llegada de una tormenta invernal que traerá temperaturas peligrosamente bajas y precipitaciones desde el viernes y durante todo el fin de semana.
Abbott instó a los ciudadanos a completar sus preparativos de emergencia de inmediato, ya que la ventana de acción se cerrará el viernes por la tarde. Esta declaración permite al estado desplegar recursos de manera más ágil en las zonas más afectadas, que abarcan principalmente los dos tercios norte del estado.
Ante la preocupación por la estabilidad de la red eléctrica, las autoridades ofrecieron garantías de que el sistema está preparado. Abbott afirmó que la red de ERCOT “nunca ha sido más fuerte” y que no se esperan apagones generalizados, destacando la adición de más de 40.000 MW de capacidad. Se han realizado inversiones históricas en la climatización de las infraestructuras, almacenamiento de combustible en centrales y gestión de la vegetación para prevenir fallos, aunque se advirtió que cortes localizados por hielo en las líneas siguen siendo posibles.
En cuanto a las operaciones de viaje y rescate, el Departamento de Transporte de Texas (TxDOT) ha activado a 5.000 personas y cientos de vehículos, pero advirtieron que el tratamiento de las carreteras no es una solución infalible contra el hielo. El gobernador instó a la población a no conducir a menos que sea absolutamente necesario.



