
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, asiste a la ceremonia de traslado solemne de los soldados estadounidenses fallecidos en el conflicto con Irán, en la Base de la Fuerza Aérea de Dover, en Dover, Delaware (EE. UU.), el 22 de julio de 2026. EFE/EPA/JIM LO SCALZO
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el secretario de Energía, Chris Wright, está dirigiendo Venezuela y calificó su gestión de extraordinaria. Es importante señalar que, a mediados de febrero, Wright viajó a Venezuela para reunirse con Delcy Rodríguez, y evaluar la infraestructura petrolera in situ.
Esta estrategia, liderada por Wright y respaldada por un esquema de contención diseñado por el secretario de Estado, Marco Rubio, busca atraer hasta 100.000 millones de dólares en inversiones. El plan prioriza a las empresas estadounidenses en la reconstrucción del sector petrolero y gasífero, al tiempo que Washington mantiene control sobre ingresos derivados de la comercialización del crudo venezolano.
La visita del funcionario estadounidense dio paso a la emisión de las licencias generales 49 y 50 por parte del Departamento del Tesoro, autorizando a gigantes energéticos como Chevron, BP, Shell, Repsol y Eni a retomar y ampliar sus operaciones bajo supervisión estadounidense.
Trump ofreció declaraciones sobre el rol de Wright durante un acto en la sede de la EPA. Durante el mismo, al ser preguntado sobre los resultados de la operación tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, el mandatario republicano sostuvo que su país está obteniendo un beneficio legítimo por su intervención.
Planes para PDVSA y visión estratégica de la administración Trump
Previo a su gira, la de mayor rango efectuada por un funcionario estadounidense tras la captura de Maduro, Chris Wright explicó que la intervención en Venezuela respondió a un imperativo de estabilidad geopolítica en el hemisferio occidental y no a un afán por obtener más crudo. El funcionario enfatizó que PDVSA, afectada “por la corrupción, la mala gestión y severas sanciones que recortaron el precio de su petróleo”, requiere una reestructuración profunda para volver a ser la empresa competente que fue en el pasado.
Aunque Wright valoró positivamente reformas del gobierno interino para ceder más control del flujo de caja a las petroleras internacionales, coincidió con Marco Rubio en que aún faltan garantías clave como seguridad jurídica, arbitraje y derechos de propiedad. Asimismo, ante críticas del Congreso de EE. UU. y productores locales por el posible impacto en los precios del crudo, Wright defendió la apertura del mercado venezolano asegurando que la competencia fomenta la innovación y busca mantener bajos los costes energéticos para los consumidores.



